Hoy conocemos… Antonio Ramírez

Soy natural de Granada, y no me gusta escribir de mí en tercera persona. Me gusta pensar que soy curioso, tengo un sano respeto por mi propia inteligencia, y un sentido del humor demasiado desarrollado ya que conozco más números de los Monty Python de los que se considera saludable.
Todo esto, junto con un nulo sentido del ritmo y una completa ineptitud tanto para el canto como para el baile, me llevaron al terreno de la informática un poco por casualidad, ya que de niño me interesaba más la biología que la computación. Mi primer ordenador fue un Commodore 64, aprendí mecanografía por mi cuenta en un Amstrad con seis años y con doce preparé un archivo .BAT en un disquete de 3.5 que vinculaba la unidad de disco C: con un directorio en MS-DOS para después borrarse de memoria... por suerte para todos en el colegio, nunca llegué a ejecutarlo. Puedo ser curioso, pero no estoy totalmente desprovisto de sentido común.

Actualmente es Ingeniero Informático, especialista en Backend

Antonio Ramirez

Antonio Ramírez

Echando la vista atrás, diría que el programa más importante de mi vida fue un simple y deficiente generador de plantillas de personaje para un pequeño juego de rol.
Había conseguido que me publicaran un módulo (sí, han publicado algo mío en un libro), y decidí complementar la experiencia con aquel sencillo programa. Mientras leía documentación, consejos y entradas en foros de gente que se enfrentaba a mis mismos problemas, comprendí tanto lo poco que sabía como lo mucho que había por aprender. Fue en ese preciso instante cuando decidí sumergirme en el mundo del desarrollo; desde entonces he estado formándome como programador, revisando y buscando siempre nuevas tecnologías, metodologías y técnicas que me permitan mejorar como profesional.

Trabajo como programador backend en Letter Ingenieros, y es un trabajo que me encanta. Aunque me especialicé en C/C++ y en el framework Qt para el desarrollo de aplicaciones multiplataforma, junto con QML y Qt Quick para el desarrollo de aplicaciones en dispositivos embebidos y móviles, actualmente utilizo Python y Django para el desarrollo de nuestras plataformas web. También tengo experiencia con Flask, he trabajado con Go, Java y librerías como OpenMP y MPI para programación concurrente y paralela. Durante varios años trabajé como profesor a distancia dando clases particulares, enseñando programación a gente de universidad, estudiantes de módulo y también a profesionales que deseaban aprender. He programado un visualizador de horarios en formato kiosco para una Raspberry Pi, un sistema de registro de habitaciones y eventos para jornadas de juegos de mesa, una librería en Qt para reconocimiento y generación de códigos QR, un programa para resolver sudokus mediante backtracking...
Intento siempre tener uno o dos proyectos de fin de semana, bien para mantenerme fuera de mi zona de comfort o para pulir habilidades que uso poco.

Soy un ávido lector, y también practicante de kárate. Gracias a ello, he conseguido que me echen de la biblioteca por leer, y también quedar segundo en un campeonato compitiendo contra mí mismo (ambas historias son ciertas). Ahora tengo menos tiempo para leer, y me he lesionado ambos gemelos... pero no voy a dejar mis aficiones.

Es gracias a ellas que he aprendido que el camino importa más que la meta; que la perfección no existe, pero el buscarla nos hace mejores; que nunca sabes lo suficiente y que el conocimiento no es inutil, salvo en las historias de Lovecraft. Y que las menciones y premios importan menos que la calidad de tu trabajo.