RD 56/2016


May

30

2018
Adjudicado - Auditorías energéticas

Energy Audit in buildings of Talavera de la Reina – AWARDED

Letter Engineers company responsible for carrying out the work of “Energy audit and technical memory of the actions to be taken in buildings of municipal ownership in the town hall of Talavera de la Reina”.

Award to Letter Engineers: Contract requirements

As was already mentioned, Letter Engineers has been the company Awardee to carry out the Energy Efficiency project in several buildings in the municipality of Talavera de la Reina.

As an indispensable requirement for the Town Hall, it is that the results obtained from these Audits serve as the basis to fulfill the aims of the Feder Castilla – La Mancha Operational Program 2014-2020.

For this, Letter Engineers will perform the works according to the PROTOCOL ESTABLISHED BY THE BOARD OF COMMUNITIES OF CASTILLA – LA MANCHA.

The social center, the sports hall or the fire station (among others) are the buildings in which the technical team of Letter Engineers will analyze, visit and study in detail all the facilities and equipment consuming energy. The aim is to propose a series of measures in line with the building energy saving, its use and its current situation.

What is an Energy Audit?

An energy audit is an analysis that allows us to know the mode of working, operation and performance of existing facilities, in this case, in a public building of municipal ownership, the state of its components, energy consumption and corresponding operating costs , with the aim of:

  1. Improve energy efficiency and energy savings of these facilities
  2. Adjust and adapt these facilities to current regulations

What technical means are necessary to successfully develop this contract?

The energy audit to be carried out and the team of Letter Engineers designated for it, complies with the provisions of RD 56/2016, of February 12, which transposes the directive 2012/27 / EU of the European Parliament and the council, of 25 October 2012 on energy efficiency in terms of energy audits, accreditation of service providers and energy auditors and promoting efficiency of energy supply, especially Article 8 thereof.

Energy Efficiency: Key to achieving European goals 2020

As indicated in Royal Decree 56/2016, of 12 February, which transposes Directive 2012/27 / EU of the European Parliament and of the Council, of October 25, 2012, relating to Energy Efficiency, this it is defined as an essential aspect of the European strategy for sustainable growth in the 2020 horizon, and therefore it is one of the most profitable ways to strengthen the security of energy supply and to reduce greenhouse gas emissions and of other polluting substances.


Jun

27

2016
boe

Avances en las auditorías energéticas obligatorias a grandes empresas según el RD 56/2016

Avances en las auditorías energéticas obligatorias a grandes empresas según el RD 56/2016

Se va moviendo como un gran gigante lento, pero las grandes empresas van pidiendo presupuestos sin llegar a cerrarlos, en gran parte porque existe aún mucha incertidumbre y preguntas sin responder por parte del Ministerio.

Por parte de Letter Ingenieros se han presentado más de 15 ofertas y por el momento sólo se está ejecutando Herogra Fertilizantes y Hoteles Barceló.

Una de las grandes preguntas es qué ocurre con los contratos de servicios energéticos, la respuesta que hemos recibido por parte del Minetur es la siguiente:

“Este es uno de los casos más complejos, debería realizar auditoría en la medida en que el contrato de concesión/prestación de servicio permita adoptar las medidas que daría como resultado su realización”

Analizando la respuesta vemos aún cierta ambigüedad, pero comprendemos que para las grandes empresas de servicios será un importante coste a acometer y que se debe estudiar en profundidad cómo justificar el cumplimiento del RD 56/2016 , dar utilidad a las auditorias y analizar la mejor forma de auditar de forma correcta y con el coste justo.

Vemos también en la petición de ofertas y en las licitaciones, una serie de errores por parte del licitador/empresa y es que confunden, porque el RD 56/2016 así lo ha permitido, el papel del auditor energético con el de empresa de servicios energéticos y piden justificaciones que no corresponden y que pueden dejar fuera a empresas/auditores energéticos sobradamente preparados/as para realizar los trabajos.

Pero no queremos entrar de nuevo en la discusión de quién puede (o mejor debe) realizar estos trabajos. Desde Letter nos preocupamos por retirarnos de la mala praxis ocurrida con los certificados energéticos de ofrecer baja calidad a precios de saldo. En este caso, siguiendo en nuestra línea defenderemos a capa y espada la calidad de nuestros trabajos y la mejora continua, como es el caso de nuestra plataforma de gestión de activos, que permite abaratar costes pero no a expensas de la calidad, sino en el ahorro de tiempos.

Esta plataforma, creada íntegramente por el departamento TIC de Letter, permite agilizar la toma de datos en campo y aprovechar la replicabilidad de muchas empresas (como ocurre con oficinas bancarias, franquicias, etc.) y así ofrecer una salida alternativa a los grandes sobrecostes que puede suponer hacer estas auditorías y mantener la utilidad de los trabajos.

Además, desde Letter se apuesta por la participación activa de los miembros de la organización auditada, tanto para dar cumplimiento estricto a la auditoria según la UNE-EN 16247, para sensibilizar al personal implicado como para conseguir los datos necesarios de forma precisa y ágil.

Así pues, creemos que innovando en la forma de hacer las cosas, nuestro know-how se transforma en su mejor amigo para cumplir con el RD 56/2016 .


Feb

18

2016
RD 56/2016

Diseccionando el RD 56/2016 ¿Auditoría o SGEn? (2/3)

Hasta hace apenas unos días, el ahorro energético en grandes empresas estaba supeditado al conocimiento y voluntad de los respectivos “Decision makers”. Desde el pasado 12 de febrero de 2016, el RD 56/2016 obliga a todas ellas a estar en posesión de una auditoría energética vigente o, en su defecto, un Sistema de Gestión de la Energía (en adelante, SGEn). Sin duda es una de las normativas más importante en materia de energía que se han aprobado en este país, teniendo como puntos clave la concreción y el ámbito de aplicación.

Todas las grandes empresas tienen un plazo de 9 meses para inscribir en el registro habilitado para tal fin:

  1. Una auditoría energética que se ajuste a las exigencias que estable el nuevo RD
  2. Un SGEn que requiera ser verificado por un organismo externo y con arreglo a normas europeas o internacionales, siempre y cuando incluyan entre sus exigencias una auditoría energética.

Llegados a este punto, a los responsables de que las empresas cumplan con la exigencia les puede surgir una primera duda capital, ¿qué diferencias existen entre realizar una auditoría energética o implantar un SGEn? El objeto de la actual serie de artículos es arrojar un poco de luz sobre los conceptos de auditoría energética y SGEn, y sobre ellos elaborar una comparativa para el caso concreto del cumplimiento del nuevo RD.

¿Y que son los SGEn? La ISO EN UNE 50001:2011 como ejemplo.

Empezaremos aclarando que es un SGEn, atendiendo a la definición aportada en la normativa estándar internacional desarrollada por ISO (Organización Internacional para la Estandarización). Según dicho organismo, un SGEn es aquel procedimiento por el que se mantiene y mejora un sistema de administración de la energía y cuyo propósito es el de “obligar” a que una organización pueda asimilar una política energética sistemática para así lograr una mejora continua del desempeño energético. Y es en dicha política donde se incluye la eficiencia energética, seguridad energética, utilización de energía y consumo.

Centrándonos pues, en la norma  UNE EN ISO 50001:2011, que no es más que un SGEn establecido por la organización ISO. Encontramos una de las grandes diferencias con la auditoria energética y es,  la aplicación diaria de los preceptos establecidos en el SGEn, desde donde se va a planificar, implementar, verificar y revisar para una correcta adecuación a los requisitos que nos exige esta norma.

Respecto a los mencionados anteriormente, “Decision  makers”, van a tener en este caso una función muy relevante a la hora de la implantación de un SGEn según esta norma, pues debe definir los límites y el alcance del SGEn. Es un aspecto clave que dichos sujetos estén comprometidos a una mejora continuada en eficiencia energética y realizar una correcta fase de comunicación a los integrantes de sus plantillas.

A modo de esquema para la implantación y posterior certificación de  la norma ISO 50001, se debería:

  1. Identificación del desempeño energético.
  2. Compromiso de la alta dirección.
  3. Desarrollo de una política energética.
  4. Planificación energética para una correcta implantación.
  5. Implementación y operación.
  6. Verificación.
  7. Revisión por parte de la dirección.

Aunque la norma no exige explícitamente que se deba realizar una auditoria energética previa para la implantación de esta, si establece ciertos requisitos de partida que se ven satisfechos mediante la elaboración de esta. Por lo que buena parte de un SGEn se basa en parte en una auditoría energética.

Sin embargo, con la implantación de un SGEn se llega un paso más allá, pues se establecen objetivos de mejora continuada concretos y  se obtienen  resultados de planes de acción “ad-hoc” compuestos por procedimientos técnicos a los que hay que acogerse para elaborar las acciones consumidoras de energía en la empresa.

Implantar un SGEn es una herramienta que perdura a lo largo del tiempo, veraz para alcanzar una máxima optimización energética con la colaboración de todos los miembros de una empresa.


Feb

16

2016
RD 56/2016

Diseccionando el RD 56/2016: ¿Auditoría o SGEn? (1/3)

En Letter Ingenieros nos hemos puesto la bata y pretendemos estar diseccionando el RD 56/2106 durante las próximas semanas. A pesar de disponer de tiempo reducido, la aparición de esta nueva normativa es un hecho lo suficientemente relevante como para obligarnos a dedicarle algo de tiempo.

Hasta hace apenas unos días, el ahorro energético en grandes empresas estaba supeditado al conocimiento y voluntad de los respectivos “Decision makers”. Desde el pasado 12 de febrero de 2016, el RD 56/2016 obliga a todas ellas a estar en posesión de una auditoría energética vigente o, en su defecto, un Sistema de Gestión de la Energía (en adelante, SGEn). Sin duda es una de las normativas más importante en materia de energía que se han aprobado en este país, teniendo como puntos clave la concreción y el ámbito de aplicación.

Todas las grandes empresas tienen un plazo de 9 meses para inscribir en el registro habilitado para tal fin:

  1. Una auditoría energética que se ajuste a las exigencias que estable el nuevo RD 56/2016
  2. Un SGEn que requiera ser verificado por un organismo externo y con arreglo a normas europeas o internacionales, siempre y cuando incluyan entre sus exigencias una auditoría energética.

Llegados a este punto, a los responsables de que las empresas cumplan con la exigencia les puede surgir una primera duda capital, ¿qué diferencias existen entre realizar una auditoría energética o implantar un SGEn? El objeto de la actual serie de artículos es arrojar un poco de luz sobre los conceptos de auditoría energética para el nuevo RD 56/2016 (1/3) y SGEn (2/3), y sobre ellos elaborar una comparativa para el caso concreto del cumplimiento del nuevo RD 56/2016 (3/3).

¿Qué es una auditoría energética para el nuevo RD? (1/3)

Hasta ahora, la definición de auditoría energética estaba bastante estandarizada debido a la rápida difusión del concepto, pese a no haber un referente claro aceptado por todos. Sin embargo, en el Artículo 1 del nuevo RD 56/2016 el gobierno por fin ha aportado su propia definición por la que desde Letter Ingenieros queremos “hacer campaña” y contribuir a difundir. Quizá no sea la definición más completa que se puede encontrar del concepto, pero el hecho de que sea la aportada por el órgano legislador le da un plus con respecto a las demás por hipotéticas razones legales o judiciales futuras.

Así, según el nuevo RD 56/2016, la auditoría energética es todo procedimiento sistemático destinado a obtener conocimientos adecuados del perfil de consumo de energía existente de un edificio o grupo de edificios, de una instalación u operación industrial o comercial, o de un servicio privado o público, así como para determinar y cuantificar las posibilidades de ahorro de energía a un coste eficiente e informar al respecto. En el caso del transporte, la auditoría energética sólo se referirá al transporte vinculado a la actividad de la empresa.

En palabras del RD, las auditorías energéticas deberán atender a las siguientes directrices:

Deberán basarse en datos operativos actualizados, medidos y verificables, de consumo de energía y, en el caso de la electricidad, de perfiles de carga siempre que se disponga de ellos.

Éste apéndice es clave en el aporte que hace el RD 56/2016 al escenario energético actual, ya que establece implícitamente la obligación de medir el consumo de los flujos de energía auditados mediante equipamiento profesional y adecuado para tal fin. Dicha obligación se convertirá en una barrera natural importante a las hipotéticas malas prácticas que se pudieran dar, incrementando el valor técnico de todas las auditorias legales que se realicen.

Abarcarán un examen pormenorizado del perfil de consumo de energía de los edificios o grupos de edificios, de una instalación u operación industrial o comercial, o de un servicio privado o público, con inclusión del transporte dentro de las instalaciones o, en su caso, flotas de vehículos.

En este apartado, el gobierno peca de uno de sus fallos más recurrentes desde que establece legislación energética, la falta de concreción. Al no definir exactamente a qué se refiere con pormenorizado, está dejando un “agujero de seguridad” a las malas prácticas tan recurrentes en este sector. Con una referencia a fuentes de energía, junto con un baremo de peso específico mínimo aceptable de un consumo respecto al total, acotaría y concretaría mucho lo que significa pormenorizado. Y seguro que como esta, se os ocurren sobre la marcha varias opciones que paliarían en mayor o menor medida el problema de la concreción.

Se fundamentarán, siempre que sea posible en criterios de rentabilidad en el análisis del coste del ciclo de vida, antes que, en periodos simples de amortización, a fin de tener en cuenta el ahorro a largo plazo, los valores residuales de las inversiones a largo plazo y las tasas de descuento.

En este caso, y bajo nuestro humilde punto de vista, el gobierno falla a medias. Si bien acierta plenamente identificando un requisito mínimo no aceptable como es el estudio de periodos simples de amortización, y obligando a ir un paso adelante teniendo en cuenta el ciclo de vida de las inversiones a realizar; vuelve a cometer el fallo de introducir una frase del tipo “siempre que sea posible”, quedando el requerimiento a merced de la voluntad del técnico elaborador

Deberán ser proporcionadas y suficientemente representativas para que se pueda trazar una imagen fiable del rendimiento energético global, y se puedan determinar de manera fiable las oportunidades de mejora más significativa.

¿Cuántas veces podía tropezar el humano con la misma piedra? De nuevo, el hecho de no definir qué es “proporcionado y suficientemente representativos”  deja a criterio de todos y cada uno de los técnicos elaborar una interpretación subjetiva del epígrafe.

Como corolario personal de este primer artículo sobre el nuevo RD, emerge una opción interesante: el desarrollo de un documento ejecutivo por parte del gobierno en el cuál se concretaran los hilos sueltos que se han dejado en la actual normativa. Son ya varias las veces que se ha optado por esta estrategia, y esta podría ser una buena oportunidad para volver a hacerlo.

¿Qué opináis?

En pocos días volveremos con el artículo 2/3.